Russell, encontrando la felicidad en sí mismo

Posted on by Juan Carlos Castresana
Imagen portada

Conozco a Russell en mi visita a los pingüinos cerca de Ushuaia. Con más o menos mi edad, 27 años, y casi dos metros de altura, este australiano me sorprende contándome su historia. Dejándolo todo en casa para viajar y encontrarse a sí mismo.

Paseamos entre pingüinos, nos reímos largo rato al ver su manera de caminar y al mismo tiempo Russell y yo vamos hablando, me cuenta que estudió Geofísica en Australia y tras estar trabajando varios años en su campo se dio cuenta que no lo llenaba. “Cuando te das cuenta que trabajas y lo que haces no te aporta la pasión que necesitas en tu vida, te pones a pensar qué no encaja” me comenta.

Pero eso no es todo, hace años un problema grande de salud le obligó a empezar a practicar yoga. “Gracias al yoga vuelvo a estar en forma y a sentirme bien conmigo mismo, mi cuerpo me dijo basta y tras el accidente el yoga era lo único que los médicos me autorizaron a practicar”, “cuando tienes veinte años y de repente te quitan todo el deporte que hacías, te agarras a lo que te dejen hacer” me dice con cara seria.

Tras haber conocido a Benny, que viajó por África durante años y ahora está por Sudamérica también, me pongo a pensar que los australianos tienen realmente algo que les lleva a salir de su enorme isla y descubrir el mundo, pero Russell tiene motivos diferentes. Tampoco viajó demasiado hasta ahora, ha sido la sensación de que le faltaba algo lo que le ha hecho salir a descubrir el mundo.

“El viajar y descubrir otras culturas, otra manera de ver la vida, te hace recapacitar y reorganizar tus prioridades, esto es lo que necesitaba” dictamina. Ciértamente, cuanto más viajas y ves otras posibilidades, te das cuenta que hay muchas maneras de ver las cosas y la gente que vas conociendo te aporta siempre no solo un punto de vista, sino otra realidad diferente que ha vivido en su lugar de origen.

“Ahora mientras estoy viajando, estoy dando algunas clases de yoga y la gente me dice que se me da muy bien, no lo había pensado nunca, pero ahora lo estoy barajando, tuve que empezar esto forzosamente y seguro que alguna razón hubo” me dice mientras mueve las manos como intentando decirme que hay siempre algo más alrededor nuestro. “Para ser instructor tengo que ir a aprender todavía más, conseguir una paz interior que todavía no tengo” me comenta con cara de duda. Para mis adentros solo pienso en mi viaje a la India hace dos años, viendo cómo muchos grupos practicaban yoga a orillas del río Ganges en Varanasi.

Nos separamos dándonos nuestra información de contacto. No se por qué algo me dice que me volveré a encontrar al australiano no en mucho tiempo. Me intriga saber cómo acaba la historia. Resulta muy curioso que un geofísico acabe siendo feliz como instructor de yoga, una manera de confirmar que es importante encontrarte a ti mismo.

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2 Responses to Russell, encontrando la felicidad en sí mismo

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  2. José María Castresana dice:

    Trabajar en algo que te apasione es muy bonito y difícil de encontrar. Viajar y conocer otras culturas te abre la mente y es una experiencia que aporta mucho desde el punto de vista de lo personal.
    Un viaje soñado para mí es: hacer las Rocosas desde Alaska hasta Nuevo Mexico y la South Island de NZ. Algún día…

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