Open Water Diver, empezando a descubrir los océanos

Posted on by Juan Carlos Castresana
Imagen portada

Desde mi primera experiencia de buceo en Palma Aquarium, me puse como meta sacarme el título de buceo “Open Water Diver” de PADI, un título reconocido internacionalmente y que te permite bucear con equipo autónomo hasta 18 metros de profundidad.

Tras revisar centros de buceo, un amigo instructor, Olivier Borgognon que estaba de vacaciones en Mallorca accedió a darme el curso personalizado. Me fui al #minubetrip a Flandes, Bélgica, con el manual y el DVD del curso, tenía que estudiarlo y aprenderlo para la vuelta pues empezaba el curso de buceo nada más regresar del viaje.

Open Water Diver, aprendiendo a respirar bajo el agua

Empezamos el curso en la piscina de casa. Familiarizándome con el equipo: la botella de aire, el chaleco, el regulador, los plomos y las aletas. El montar y desmontar varias veces todo el entramado de aparatos me da una mayor confianza en él. Es curioso, cuando no has buceado, te parece que lo que llevan los buzos es algo complejo y pesado. Recuerdo la película “Hombres de Honor”. Me comenta Olivier que las cosas han cambiado, y lo que yo haré es buceo recreativo.

Tras controlar cómo funciona el equipo bajo el agua, nos vamos a la piscina, a respirar bajo el agua, Olivier me ayuda a sentirme cómodo con el equipo, a sentir que forma parte de mi bajo el agua. Todo el peso desaparece. Cuando buceas, sientes ingravidez. Se le llama flotabilidad neutra. Ni te hundes ni flotas. Sencillamente estás bajo el agua, respirando.

Todo el primer día en la piscina tratamos la flotabilidad, el controlar no hundirte ni subir demasiado rápido. El problema del buceo es la presión, conforme bajas, el cuerpo al ser líquido se adapta, las zonas con aire (senos, boca y pulmones) deben ser compensados según vas bajando en profundidad o te dispones a subir, dado que el propio aire se condensa debido a la presión. Si no lo haces correctamente, tienes problemas de descompresión, y a las peores, estallan los pulmones. Dicho esto, y ahora con algo más de experiencia, el tema es: práctica.

El segundo día Olivier me lleva al mar, sigo haciendo los tests que me dice mi libro, revisamos que aprendo el funcionamiento del sistema y del ordenador de buceo y nos tiramos al agua. La sensación de miedo se entrelaza con la de admiración. Voy a bucear en el mar, y si aparece un tiburón?

Todo lo que aprendes el primer día en aguas confinadas -entiéndase piscina- se pone en práctica en el mar. Me siento realmente cómodo pese a que no paro de pensar en que lo único que hace que pueda estar ahí, es el regulador y la botella de aire. Esta psicosis desaparece al poco tiempo, de repente Olivier me enseña el ordenador y estamos a diez metros de profundidad. Me tranquilizo mucho. Estoy bien, cómodo y controlo la situación. ¿Pueden salir cosas mal? Sí, pero si haces las cosas correctamente, es muy poco probable que pase algo.

Volvemos a la superfície y Olivier me dice que le gusta lo tranquilo que estoy, lo mucho que pienso y lo cómodo que me ve. Decide que vayamos a hacer la próxima inmersión con lancha, a una reserva natural de El Toro donde hay muchísima vida de la mano de Mar Balear.

La inmersión sirve para ir controlando la situación, bajar hasta doce metros y descubrir lo fuerte que pueden ser las corrientes marinas. Una vez controlas más o menos el equipo, lo siguiente es conseguir una posición hidrodinámica para bucear. Mover correctamente las piernas y “NO MOVER LAS MANOS!” Algo realmente difícil pero con práctica se va consiguiendo.

El último día hacemos la última inmersión a dieciocho metros de profundidad, de nuevo en aguas de El Toro donde conozco a Juanma, otro aficionado al buceo amigo de Olivier con el que quedo para ir a bucear al dia siguiente a Cabrera. No he ido nunca a Cabrera, será la primera vez, y será para bucear, qué ilusión! :)

Cabrera es un paraíso, el agua cristalina, los meros dormitando en la oscuridad del fondo marino, unos paisajes mediterráneos y mucho, mucho amor por la naturaleza. La excursión de un día a Cabrera con ZOEA es fantástica, nos sumergimos en dos puntos de la isla fantásticos y hacemos esnórquel en la Cueva Azul, al atardecer, con los rayos de sol iluminando la cueva y sus aguas.


Tenemos la suerte de que Luis Alpachs lleva cámara de fotos y nos hace algunas para inmortalizar ese día. Impresionante. Sólo pienso en seguir buceando, sacarme el cursillo de NITROX y el Advanced Open Water Diver para bajar hasta treinta metros.

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4 Responses to Open Water Diver, empezando a descubrir los océanos

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  2. Ka dice:

    Hola Juan Carlos.
    Primero darte la enhorabuena por tu iniciación en este deporte tan gratificante que es el buceo.Si continuas con las inmersiones te darás cuenta que nunca hay dos de iguales. El fondo submarino siempre sorprende.

    Es una suerte tener amigos conocedores del submarinismo que te inician y te ayudan, pero quería hacer una apreciación a tu entrada, en lo que respecta a Cabrera.
    Creo que deberías explicar que para realizar una inmersión en Cabrera, no solo debes poseer la titulación de Open Water Diver, sino también haber realizado un mínimo de inmersiones previas.
    Como te decía, es un lujo realizar inmersiones tan impresionantes como esa (yo la disfruté enormemente) pero a la gente que lee tu blog (o cualquier otro) le debería quedar claro que bucear no está exento de riesgos, y que la mejor manera de evitarlos es con los conocimientos y la experiencia que proporciona el seguir el ritmo adecuado de los cursos de buceo.
    Nada más. Solo desearte que disfrutes mucho de las inmersiones.
    Y si coincidimos, nos vemos en el azul.

  3. Elena Ivanova dice:

    Ahora despues de haber buceado en muchos lugares de la tierra,los dos artículos, Me recuerdan mi primera vez bajo el agua. Fueron emociones distintas con bastantes contrastes-concentración,cansancio,curiosidad,etc. En el mar es diferente es como volar, el ” blue deep” te acoge y es uno de los sentimientos q solo hay q sentir. Aunque nunca hay que olvidar q no es nuestra área vital y el agua en este caso tampoco es nuestra amiga por eso siempre hay que tener muchísima precaución. Respetad tanto la vida acuática como las normas de seguridad propias.Para todos buceadores..: Que disfrutéis de la experiencia!

  4. Sí Ka, tienes razón, lo más importante es ser prudente e ir poco a poco. El buceo no carece de riesgos, y más vale ser precavido.

    Elena, a mí me encanta las sensaciones que he tenido. De pasar de tener un pánico al agua, a sentirme como pez en el agua. Me parece fantástico.

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